Hablar de Nightwish siempre resulta complicado. Tras el auténtico culebrón que han vivido con la despedida de Tarja (imagen y voz del grupo) y el fichaje de la nueva vocalista Anette Olzon, dónde su única experiencia en los escenarios era, hasta entonces, un grupo "hard" llamado "Alyson Avenue", su público dictó sentencia ante el nuevo disco: disco de platino en Finlandia en su primera semana.
Pero tras haber llenado hasta la bandera, cuatro años atrás, el Palau d'Esports de la Vall d'Hebrón (con Sonata Arctica de teloneros) y haber dado un espectáculo que definiría como "grandioso", Anette tenía su verdadera prueba de fuego: enfrentarse en directo ante quienes en su día idolatraron a Tarja.
En ésta ocasión no arriesgaron y eligieron la sala Razzmatazz para el evento. Más vale una sala pequeña llena que un Pabellón por la mitad, debieron pensar. Además, seguro que la nueva cantante se sentiría más cómoda y arropada por el público en su nueva etapa con el grupo. Buena elección, pues hubo bastante afluencia (la cola daba la vuelta al edificio) pero tampoco fué un lleno apoteósico (como por ejemplo Gamma Ray y Helloween pocos meses antes).
Pain fueron los elegidos para caldear el ambiente. Aparecieron ante el asombro de la mayoría allí presentes, pues pocos sabían quienes eran. Pero eso les dió igual. Después de su show, estoy seguro de que "todos" se quedaron con el nombre del grupo. Y es que Peter (líder de Hypocrisy) defendió su proyecto como la bestia que és. Contundecia, calidad y muchísimo carisma derrocharon para el deleite de los allí presentes con su propuesta industrial. Y por supuesto, la gente pidió a gritos el "Bis" dónde nos soltó, entre otras, para cabar "Shut your mouth", canción estandarte del grupo, coreada de principio a fin.
Tras la tremenda ovación y el buen sabor de boca que nos dejaron, sonaron las primeras notas de "Bye bye beautiful"... y el públicó enloqueció.
Desde ese mismo momento, personalmente me olvidé del examen inconsciente al que iba a someter a Anette. Diferente. Diferente personalidad, diferente manera de cantar y diferente papel en el grupo. Tarja era la musa, el centro, el eje en torno al cual giraba todo. Aquí se nos presentó un grupo, un grupo cohesionado, muy alegre y con cierta complicidad.
La elección del set-list recorrió casi la totalidad de sus dos últimos discos en estudio. Sólo "Wishmaster" y "The phantom of the opera" hicieron referencia a los "orígenes" de la banda.
Quizás fué porque se adecuaba más a la voz de la nueva cantante o quizás poque es una época que consideran pasada. Fué una lástima no poder disfrutar de algunos clásicos que tanta fuerza tenían. De todas formas nos dejaron perlas como "The poet an the pendulum" enterita, o "Dark chest of wonders" que sonaron impresionantes. Por no hablar de una de las canciones más queridas por los fans: "Nemo", cantada a la perfección por la sala al completo.
Anette estuvo muy activa todo el concierto, animando sin parar y demostrando que tiene un gran carisma; no hay duda de que se supo ganar bien al público. En cuanto a su interpretación, estuvo muy bien en los temas escritos para ella, y en todo momento hizo suyos los de la anterior era, dándoles un aire más roquero, alejado de aquel estilo operístico que les caracterizaba.
Destacar la anorme cantidad de coros que hace ahora Marco, tomando mucho protagonismo.
Sólo un apreciación negativa, y fué su estado físico. Se nota que esta en pleno rodaje, por ello se le llegó a notar agotada a medida que se acercaba el final, acusándolo también en la voz. Pero tiempo al tiempo; las vibraciones que transmitió son muy buenas y estoy seguro de que a medida que se vaya forjando a base de conciertos, sacará el máximo partido a su actuación.
Tuomas Holopainen estuvo impresionante como siempre, cerebro del grupo y genio con los teclados.
Jukka Nevalainenn en la batería, tremendo como en cada actuación y Emppu Vuorinenn en la guitarra, ésta vez sin grandes sólos, pero ofreciéndonos también un buen espectáculo completaron el quinteto de los "chicos buenos" del metal.
En definitiva, un muy buen concierto que hizo las delícias de los fans de éstos últimos años, pero quizás para los más añejos nos faltó algo más en el repertorio. ¿Cómo continuará la historia de Nightwish?



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